Debido a los cambios hormonales, factores como el estrés, la ansiedad y la depresión, pueden significar que una mujer no pueda bajar de peso de manera sencilla.
Existe una opción que es conocida como la dieta emocional que consiste en manejar los sentimientos tóxicos que nos dañan y nos provocan una autodestrucción. Esta dieta emocional se basa en:
De qué manera se puede poner en práctica la dieta emocional:
- La depuración corporal es importante para comenzar con la dieta de las emociones. Beber mucha agua al día limpiará el cuerpo de las toxinas y también despejará la mente de los malos pensamientos. Aunque no se crea, basta con hacer el intento y se notará de inmediato la liviandad que se experimenta.
- Llevar una alimentación rica en frutas y líquidos. La energía que aportan estos alimentos no sólo otorga buena salud sino que también predisponen a tener una conducta positiva y feliz ante la vida.
- Las ensaladas de muchos colores ofrecen aportes vitamínicos y a simple vista transmiten una imagen agradable y apetecible. Mezclar verduras y frutas para comer es una buena y sana alternativa.
-Olvidarse definitivamente de las grasas. No aportan nada y solamente contribuyen a tener un estado físico y mental negativos.
- Rodearse de amistades positivas. Es conveniente dejar de lado aquellas relaciones que se la pasan criticando y viendo el lado negativo de las cosas.
- Practicar relajación. El yoga es ideal para comenzar con una nueva forma de vida. Mejora el cuerpo y la mente.
- Ten pensamientos positivos: nadie puede enseñar a tenerlos. Hay que cambiar el chip y comenzar a ver la vida con buena energía. Las sensaciones negativas, el miedo y el constante mal humor hacen que se gane peso, sobre todo en la mujer.
Recomendaciones:
* Ten en la cocina alimentos saludables para impedir tentarse por aquellas comidas que hacen daño.
* Encuentra unos minutos al día para salir a pasear, andar en bicicleta o realizar alguna terapia natural que favorezca al espíritu y al buen humor. De este modo el carácter estará predispuesto a consumir alimentos que otorguen beneficios.
* Entre los 30 y 40 años la mujer sufre cambios que no son fáciles de sobrellevar. Hay que estar preparada para afrontarlos y no entrar en las tan mencionadas crisis de la edad. El ánimo, el buen humor y la buena energía se pueden conseguir a base de esfuerzo diario y decisión constante.






hola esta pagina me parece muy interesante felicidades
Me parece excelente el artículo ya que es conciso, concreto y habla de cuestione posibles de hacer, lógicas ya que las grasas no son útiles, todo lo contrario.
Un buen plan de caminatas, un chequeo anual obligatorio por nuestra parte como mujeres, el evitar la soledad esto ayuda a levantar el ánimo, me parecen puntos destacados en el artículo.
La relajación es justamente la acción opuesta al temor. Donde existe una no pueda estar la otra, cuanto más tiempo una esté relajada hay menos opciones para los miedos, o por lo menos se controlan mejor.
Y agrego una cosita más: En Argentina los tiempos no arrancan tanto desde los 30 años en cuanto a las crisis emocionales referidas a los cambios. Si se dan luego de los 40 o 50, ya que aquí a esas edades muchas mujeres arrancan con la segunda , y a veces con la primera carrera universitaria, otras se animan a volver a ser madres o serlo por primera vez, ya que tenemos un fenómeno de alargue de la adolescencia y con ello de la juventud, con expectativas de vida más alargadas también , con una conciencia de cuidado profundo. Por ello las crisis de este tipo se estiraron en nuestros consultorios, tanto estatales como privados un poco más, recien desde los 40/45 y más de 50 la mujer empieza a angustiarse más profundamente. Y por ello los grupos etáreos con crisis por paso del tiempo y con ello problemas pisofísicos.son más populosos a esa edad.
El artículo me pareció interesante. Me gustó mucho.
Felicito a su autora.
gracias. Mónica